DESVELO

así se hizo el disco

Cómo nació una banda entre el duelo, la cumbia, José Alfredo y algunas aventuras emocionales. Y el disco, canción por canción.

Música · noviembre 2026

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Emilio Lezama cantando frente al micrófono
Emilio Lezama frente al micrófono.

Desde que murió Balti, hace unos años, no quería volver a hacer música. Balti era la voz de LEZ, y sin él las canciones parecían no tener a dónde ir.

Pero el año pasado algo me jaló de regreso: la nueva ola de la música urbana mexicana y los corridos. Lo platiqué durante horas con amigos de la industria musical: lo emocionante que era ver un movimiento tan poderoso salir otra vez de México, después de décadas en que nuestra música marcó al continente y luego, por un tiempo, perdió su lugar.

Crecí escuchando música folclórica mexicana. José Alfredo Jiménez y Chavela Vargas son mis ídolos absolutos, y “Un mundo raro”, “Las ciudades” y “Vámonos” están entre las canciones más importantes de mi vida. Amo la cumbia: bailarla, tocarla, cantarla. Los Ángeles Azules y, por supuesto, Los Tigres del Norte, con quienes tuve el privilegio de colaborar en un proyecto, me hicieron sentir que tenía que hacer algo que sonara a mis raíces, como mexicano y como latinoamericano. Llevo conmigo la música folclórica mexicana y las tradiciones mayas de la familia de mi papá; Cuba vive en mi imaginación; y Brasil, Colombia y Venezuela son lugares que he recorrido a fondo y donde vive mucha gente que quiero.

Así que le llamé a Sandoval, mi viejo amigo y cómplice de LEZ, y empezamos a escribir. Yo traje ideas, él trajo otras, y luego encontramos a Franco. DESVELO somos los tres: Emilio Lezama, Daniel Sandoval y Franco Trueba, con Luis Felipe Jáuregui, El Dragón, el baterista con el que siempre he trabajado.

Este año, después de algunas aventuras emocionales por la región (dejémoslo así), empezaron a llegar las canciones. La idea era hacer algo nuevo: juntar ritmos que de algún modo son todos latinoamericanos, del reguetón, el rap y la cumbia a la salsa, la ranchera y los corridos, muchas veces en una misma canción, y usar instrumentos que nadie asocia con esos géneros. Trabajamos mucho la batería y las percusiones con El Dragón y encima construimos melodías y letras.

DESVELO grabando en el estudio
DESVELO en el estudio.

No fue fácil. Sandoval y yo nunca nos habíamos peleado tanto como haciendo este disco; en algún momento salí del estudio llorando. Pero el resultado valió todo. Estamos orgullosos de estas canciones y de una mezcla en la que no tenemos miedo de clavarnos, de la música clásica a la cumbia y la salsa. Casi todo el disco celebra el lado ligero y juguetón de América Latina. Un par de canciones van a un lugar mucho más triste.

Trabajando en el cuarto de mezclaTrabajando en el cuarto de mezcla
Días largos en el cuarto de mezcla.

El disco, canción por canción

  1. Lotería
  2. La Habana
  3. Con Quien Yo Quiera
  4. Destiempo
  5. Reina
  6. Nena
  7. Dos Estrellas
  8. Extraño
  9. Pura Metralleta
  10. Infinitos
  11. Espuma

01Lotería

La canción que provocó nuestra peor pelea, la que me hizo llorar. En el fondo es una mezcla de cumbia, ska y un poco de reguetón, y es la mayor aportación de Sandoval al proyecto. Yo insistí en abrirla con una introducción de música clásica y, después de muchas idas y vueltas, me salí con la mía. En la letra tiene un espíritu de Café Tacvba; en lo musical es una combinación rara que tiene poco sentido cuando la explicas y todo el sentido cuando la escuchas. Y termina justo donde yo quería: en un pequeño homenaje a Silvestre Revueltas y a “Sobre las olas”.

02La Habana

Se armó en el estudio entre los tres, Sandoval, El Dragón y yo, experimentando con sonidos. Queríamos algo de salsa, algo tropical; luego se me ocurrió un arranque de reguetón y un coro pop, y terminó siendo un rompecabezas de rap, reguetón, pop y salsa. Es probablemente la canción más experimental del disco. Pensaba en mi primer viaje a La Habana con mi papá y en una muchacha que conocí ahí, hija de un académico cubano muy importante: la primera vez que caminé las calles de una ciudad con alguien, y la fantasía de un amor de verano. La canción también juega con mi apellido y con el de uno de los grandes escritores de Cuba, José Lezama Lima. Es nostalgia por el lazo eterno entre Cuba y México, una historia de amor que sobrevive a cualquier política.

03Con Quien Yo Quiera

De las más recientes. Salió muy fácil hace unos meses, cuando quería emanciparme de ciertas cosas y estaba feliz, saliendo con alguien fresco, ligero y divertido después de relaciones no tan divertidas. Tenía en la cabeza el sabor de un caimito. Es tropical, pop y para bailar, con mucho de Karol G en su ADN.

04Destiempo

La escribimos Sandoval y yo en el cuarto de mezcla, con nuestro eterno bajista y gran amigo Gabo. Habla de una relación de ida y vuelta con alguien de Brasil: cuando uno quiere y el otro no, y luego se invierte. Una persecución, pero juguetona. Quería que se sintiera a la vez como Río de Janeiro y como el Caribe mexicano. En ese tiempo escuchaba mucho a Rawayana, desde que mi prima venezolana me los presentó y me llevó a su concierto. Pero la canción tiene un giro pop: a la segunda parte del coro le metí un beat muy disco, y armamos un puente de pop rock alternativo que estaría más en casa en un disco de synth pop, o en algo de Kings of Leon o The Killers, antes de regresar a su esencia tropical. Ligera, pop y feliz de ser latinoamericana.

05Reina

Una cumbia en el fondo, con algunos beats electrónicos y un toque de reggae. Habla de una relación tóxica, ¿y en cuántas no hemos estado? Yo estaba metido en una situación ridícula y sentí que de ahí tenía que salir algo divertido. Esto fue lo que salió: una canción para bailar y cantar.

06Nena

Nació de un experimento con el puente de “Reina”. Quería llevarlo a un lugar radical, y no funcionó para “Reina” porque quedó demasiado bien: se volvió su propia canción, con una onda completamente distinta, sin querer cercana a Cartel de Santa, a quienes admiro por la calidad de su rap y sus melodías. Es también la primera vez que rapeé en una canción. Estábamos jugando en el estudio, empecé a rapear por diversión y funcionó. En su puente central rapeo con El Dragón y luego entro al reguetón. Ese accidente marcó todo el disco: después de “Nena” empezamos a meter mis raps en otras canciones. Y la batería que grabó El Dragón aquí es tan poderosa que la sientes vibrar por dentro.

Tocando un pad de percusión en el estudio
Construyendo los ritmos.

07Dos Estrellas

La canción más autobiográfica que he escrito. Es un rap sobre mi última relación, que fue muy importante para mí, pero también sobre quién soy y cómo estoy hecho: cómo me defino por no dejarme definir. Menciona a algunos de mis ídolos y las cosas que amo. Me imagino caminando por la Ciudad de México hasta Reforma, contando cómo me formó esta ciudad y las relaciones que me trae de vuelta. La primera versión que escribí duraba como ocho minutos, de tantos versos que le puse, así que hubo que cortar. Salió rápido y la grabamos rápido; luego Franco y yo trabajamos el coro hasta que sonó como yo lo había imaginado.

08Extraño

La última canción que escribimos, y la primera que escribimos todos juntos: los cuatro en el cuarto de mezcla, El Dragón, Sandoval, Franco y yo, con guitarras y batería. Franco propuso un primer verso y a partir de ahí todos fuimos sumando piezas. La mitad de la letra es suya y la mitad mía, y las palabras se sentían como si ya estuvieran ahí. Es pop mexicano con mucho reguetón y sabor tropical. Vuelvo a rapear, y Franco y yo nos intercambiamos líneas: es la canción más divertida del disco en cuanto a cómo toca la banda junta.

Grabando voces con el ingeniero en la consola
Escribiendo y grabando juntos.

09Pura Metralleta

Un corrido tumbado que Sandoval y yo escribimos hace algunos años. Es poderoso, divertido y muy pop, con un giro: tiene batería y sintetizadores, algo que los corridos normalmente no llevan. Y la voz de Franco es irreconocible; nunca adivinarías que es él. Lo sacamos por completo de su zona de confort, y nos encanta el resultado.

10Infinitos

Una de las dos canciones más tristes del disco. Nació de una larga caminata, en buena compañía, por los barrios del centro antiguo de la Ciudad de México, que me devolvió a mis años de universidad, cuando caminaba la ciudad de noche con amigos hablando de poesía, arte y literatura. Suena a una canción de amor perdido, y en cierto modo lo es. Pero lo que realmente hay detrás es la nostalgia por las aventuras perdidas, por el tiempo en que jugábamos a ser poetas. En lo musical es un pum-pam-pam de mariachi. La versión original la escribimos hace dos años, pero después de escuchar a Humbe dijimos “wow”, la sacamos de la alcoba y la pimpeamos. ¡José Alfredo is back!

11Espuma

Probablemente la canción más triste que he escrito. “Aldeida”, con LEZ, también era triste, pero no así. Ni Sandoval ni yo sabemos qué género es. Empieza con guitarras mexicanas clásicas que suenan un poco a “La Llorona” y se abre a una hermosa melodía de piano, de la vieja escuela, profunda, como si estuvieras sobre el agua. Habla de los amores que son ligeros y se quedan en la superficie, como la espuma del mar, y de cómo, aunque el agua se los lleve, dejan una marca. Había estado escuchando mucho “Turista” de Bad Bunny, que me parece una de las canciones más hermosas de los últimos veinte años; me dejó una sensación que quise poner en mis propias palabras y en mi propia música.

La consola durante la grabación
Grabando el disco.

Dónde estamos

Acabamos de salir del cuarto de mezcla después de terminar “Extraño”, la canción que escribimos los cuatro de manera espontánea. Tras más de cuatro meses haciendo maquetas en el cuarto de mezcla de Sandoval, entramos oficialmente al estudio a grabar el disco, entre Babel Audio Lab y Transistor Mix Room. Ya queremos que lo escuchen.

DESVELO: Emilio Lezama · Daniel Sandoval · Franco Trueba. Con Luis Felipe “El Dragón” Jáuregui en la batería. Fotografía: Gabriel Ponce de León.

Sitio oficial: desvelo.music

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